Protocolo de aclimatación

PROTOCOLO DE ACLIMATACIÓN

Cuando un pez nuevo entra en un acuario siempre es un momento delicado de máximo estrés.

Lo primero que hemos de tener en cuenta es la población de peces que ya tenemos en el acuario. El principal problema con el que nos vamos a encontrar es con la población que ya existe dentro del acuario. Los peces que ya están dentro del tanque normalmente van a aceptar muy malamente a la nueva adquisición, esto en bastantes casos es especialmente crítico cuando además estamos mezclando peces como cirujanos, payasitos...

Hay que entender y atender estos problemas, ya que el desarrollo de una situación mal llevada en este momento es tremendamente crítica. El pez recién llegado puede ser agredido fuertemente por los peces que ya habitan el acuario, a parte de las heridas directas que puede tener el animal a causa de esta situación (y que va a generar infecciones secundarias), están los parásitos oportunistas como es el Cryptocarion (comúnmente conocido como punto blanco) o el Oodinium (enfermedad del terciopelo). Pudiendo transformarse lo que fue una llegada ilusionante de un nuevo ejemplar a nuestro acuario en toda una tragedia.

COMO PROCEDER PARA QUE ESTO NO OCURRA
  1. APAGAMOS LAS LUCES Y LAS BOMBAS DE CORRIENTE COMO REGLA INMEDIATA.
  2. Después, debemos evaluar son las condiciones en la que nos ha llegado el nuevo animal.
    • ¿Está el agua fría?
    • ¿Ha existido algún retraso en el transporte que haya podido generar una bajada fuerte del Ph y una gran subida del amoniaco? Aunque raramente nos vamos a encontrar dentro de un transporte nacional este tipo de situaciones, el agua un poco fría en invierno es relativamente común.
  3. En caso de que el agua haya llegado más fría de lo deseable (por debajo de 20ºC), lo primero es poner las bolsas flotando en el acuario para que vayan ganando algo de temperatura mientras preparamos lo necesario para el desempaquetado y aclimatación del animal. Si el agua ha venido fría, mejor dejar flotar las bolsas en el acuario 30-40 minutos para que recupere temperatura antes de empezar a poner en contacto al pez con el agua del acuario.
    (*** Si el transporte se ha prolongado excesivamente y ha subido el amoniaco, debemos ser MUY CONSCIENTES de que la bajada del Ph en este momento es beneficiosa para nuestros animales, ya que a mayor Ph mayor toxicidad presenta el amoniaco. Debemos actuar en este caso muy lentamente en la introducción del agua nueva, sacando constantemente el agua del transporte para ir eliminando la mayor cantidad de amoniaco presente, al mismo tiempo que sube el Ph. En este caso nunca utilizamos aireadores o inyección de oxígeno ya que esto haría subir el Ph más rápido ***).
  4. Debemos liberar el pez con su agua de transporte en un recipiente donde vamos a realizar la aclimatación. Desde mi punto de vista, las aclimataciones por goteo en transportes normales no son necesarias, y menos en goteos lentos. En todo caso aquí el criterio depende de las experiencias/resultados que haya tenido cada uno, yo desde luego en caso de hacer la aclimatación con un goteo lento pondría un calentador, aireación y algún objeto donde el pez pueda esconderse para evitar frio, falta de oxigenación o estrés por una aclimatación demasiado prolongada. Un macarrón de aireación estrangulado con un nudo para ir añadiendo un chorrito lentamente es un sistema mucho más óptimo para condiciones normales.
    Una vez hayamos llenado el recipiente de agua (desechando el 50% cada vez que el recipiente haya quedado lleno) tres o cuatro veces, ya será más que suficiente. El agua del transporte y la utilizada para la aclimatación siempre se desecha, nunca se reintroduce en el acuario.
  5. Para el siguiente paso debemos tener dispuesta una jaulita flotante, un tubo de red o algún mecanismo que nos permita introducir al animal dentro del acuario pero separado de los peces que ya estén dentro. Es muy importante observar que los peces más potencialmente agresivos con el nuevo individuo ya se hayan ido tranquilizando sin estar en todo momento pegados a la red que le protege al nuevo individuo. Este procedimiento puede durar un par de días. Pero de esta manera evitaremos la mayor causa de mortandad de animales nuevo consistente en la “bienvenida” recibida.
  6. APAGAMOS LAS LUCES Y LAS BOMBAS DE CORRIENTE COMO REGLA INMEDIATA.
  7. Proveerse de todos los medios y requerimientos técnicos que se precisen para acceder al Espacio Web.
  8. Facilitar información veraz al cumplimentar con sus datos de carácter personal los formularios contenidos en el Espacio Web y a mantenerlos actualizados en todo momento de forma que responda, en cada momento, a la situación real del Usuario. El Usuario será el único responsable de las manifestaciones falsas o inexactas que realice y de los perjuicios que cause a la empresa o a terceros por la información que facilite.

IMPORTANTÍSIMO Encender la luces para hacerle un video al pez nuevo, poner la luz del teléfono para verlo mejor, tirarle comida delante de la cara recién llegado... ES UNA MALÍSIMA FORMA DE PROCEDER, que lo único que conllevará es un estrés muchísimo mayor e innecesario para el animal por muy bonito o llamativo que quede el video en las redes sociales, WhatApps etc. Apagar luces y bombas, con el objetivo de darle total tranquilidad al animal recién llegado es la mejor manera de proceder.

Siempre que un pez llega a un sitio nuevo debe adaptarse a las nuevas costumbres, especialmente en lo referido a la alimentación. Es bastante frecuente que un pez nuevo tarde en adaptarse a la nueva alimentación, más aún cuando tiene que competir por la comida con peces que están totalmente acostumbrados al nuevo acuario donde han entrado. Parar las bombas de corrientes un par de días y reducir las horas de iluminación del acuario le ayudará mucho en este nuevo proceso. NO LE PASARÁ NADA A TU ACUARIO, CORALES, GAMBAS, etc., por tener unos días las bombas de corriente apagadas y menos horas de luz.

Aunque todo este proceso pueda resultar tedioso, debemos entender que la adquisición de animales vivos es un acto de absoluta responsabilidad. Es nuestra responsabilidad dotar al animal vivo de todo lo necesario para su bienestar.

Estos pasos son la base del éxito de tu nueva adquisición.
De esta manera, puede llegar a eliminar el 95% de los problemas
que pueden producirse cuando llega un nuevo animal.